Tarea sesión #10: Breve reseña de lecturas:
Orozco, Guillermo. “Escuela y Televisión. Hacia una alianza por nuevos motivos”. (Capítulo 10) en: Televisión y audiencias, un enfoque cualitativo. Ediciones de la Torre ∕ Universidad Iberoamericana, 1996. (pp.159-178).
Rincón, Omar. “Introducción”,”El encanto audiovisual” y “El ambiente televisión” en Televisión, video y subjetividad, Editorial Norma, 2002. (pp. 9-57). Parte 1 y 2.
Fecha: 9 de Octubre de 2007
Escuela y Televisión. Hacia una alianza por nuevos motivos
Introducción
A continuación se presenta una reseña de la lectura: “Escuela y Televisión. Hacia una alianza por nuevos motivos”. Se intercalan comentarios y ejemplos concluyendo finalmente con una reflexión personal.
Desarrollo
En la mayoría de los países, los estudiantes pasan más tiempo frente a la TV que frente a un pizarrón. La TV resulta más atractiva y gana cada vez más espacios frente a una escuela que se devalúa. En algunos países ha entrado a competir con las horas de ver TV, el uso múltiple de la computadora, los videojuegos y el correo electrónico, lo cual ha dado en llamarse “síndrome moderno de los multimedia” o “convergencia video tecnológica” aunque finalmente ambas coexisten en una cierta estabilidad.
El desafío contemporáneo de la TV a la escuela y a la sociedad en general es que ninguna democracia puede constituirse o llegar a buen fin si no pone bajo control a la TV. Una muestra reciente de ello fue la reforma a la ley electoral que regula la publicidad en los medios, especialmente en la TV.
La TV provoca resultados no deseables que incluso escapan al control de los televidentes. Entre estos resultados tenemos: aumento en la inducción al consumismo innecesario, trivialización de la conducta humana, tendencia a la violencia, racismo, discriminación, etc. En general, la manipulación del conocimiento frente a sus audiencias. Como padres, profesores y consumidores, damos cuenta de ello.
Observando un poco más detalladamente, los estudiantes que ven TV en exceso muestran algunos de los siguientes efectos: no solo pierden tiempo al ver TV que podrían utilizar leyendo, sino que se aburren en la escuela porque les atrae más el formato de la TV, tanto en lo que “les enseña” como en las conductas que de ahí observan y luego reproducen, aprendiendo situaciones erróneas, etc. Recuerdo que durante una clase, mientras abordábamos el tema de la transformación de masa a energía y viceversa, al citar a Albert Einstein y su ecuación E = m C2 un estudiante nos comenta emocionado que vio en TV una película titulada “El joven Einstein” donde lo exhiben como el descubridor de la espuma de la cerveza, como novio de Marie Curie, que estuvo internado en un manicomio junto con otros famosos científicos. Sorprendida le doy mi punto de vista al respecto, enfatizando que la película en cuestión distorsiona la realidad para hacerla comercial ya que ninguna de las tres citas hechas por el alumno y vistas en la película son ciertas. Incluso les invito a investigar mis sospechas de que Madame Curie no era de las simpatías personales de Einstein.
Es cierto que se requiere hacer a la TV aliada de la escuela -ya lo decía Dewey- porque si los estudiantes le dedican tanto tiempo algún atractivo ha de tener y debe aprovecharse. Obviamente, debe mediar un análisis sobre qué utilizar de la misma (alianza de la eficiencia) y sobre qué alertar al estudiante (alianza de la defensa) para que sea crítico de la programación que se le presenta.
Finalmente y pensando en un nuevo escenario escuela-TV, más que defenderse de ella, deberíamos iniciar su rescate. Pero, ¿cómo rescatar algo que pertenece a la teleudiencia, pero que no la refleja...? Esta, sin duda, es una de las preguntas claves que deben inspirar el trabajo de los educadores para los medios. Asimismo, para lograr una nueva alianza de la escuela con la TV, se requiere que la primera esté dispuesta a hacer cambios sustanciales en sus enfoques, que deje de considerarse la única institución educativa y pase a ser una institución educativa más; eso si, manteniéndose como una opción necesaria e imprescindible para las nuevas generaciones y permanente revisora del aprendizaje realizado por el estudiante en otras instituciones y escenarios sociales en los que participa. La pedagogía concreta que debería impulsarse desde la escuela debería ser una “pedagogía de la representación” para coexistir en un escenario cada vez más globalizado y donde la TV desempeña un papel preponderante.
Reflexión
No es sano entregarse a la TV como un medio educativo en las condiciones en que se desarrolla actualmente, pero tampoco es inteligente satanizarla. Debe rescatarse lo que de bueno tiene y seguir pugnando por su transformación en beneficio de las audiencias.
“Introducción”, “El encanto audiovisual” y “El ambiente televisión”
A continuación se presenta una reseña de la lectura de varios capítulos: “Introducción”,”El encanto audiovisual” y “El ambiente televisión” del libro: “Televisión, video y subjetividad” de Omar Rincón. Se intercalan comentarios y ejemplos concluyendo finalmente con una reflexión personal.
Desarrollo
Introducción. En general, ser hijo de la tele -para el autor- es, perderse en la imagen y sonido, perderse en ella y encontrarse con ella; las culturas audiovisuales que nos produce y las sensibilidades para imaginar lo diferente a través de las imágenes, nos hacen transportarnos a otras realidades.
Capítulo I: El encanto audiovisual. Algunas evidencias del por qué se sobre determina la imagen en el paisaje simbólico contemporáneo, son: 1) porque dominan y determinan la cultura popular, 2) la TV determina las formas de interpretar el mundo y determina las formas de ver socialmente aceptadas. 3) El ojo está en el centro de la percepción. 4) la imagen es una sofisticada forma de construcción del pensamiento que hace posible el desarrollo de las ciencias. 5) En el presente se ha aprendido a convivir con las imágenes, a pensar y construir con ellas. 6) La imagen es un vehículo para la imaginación, para comprenderlas hay que dejarse habitar por ellas.
La comunicación audiovisual en la actualidad, se ha confirmado con el éxito del cine, la TV y el video. A través de máquinas semióticas se nos representa el mundo, real y no, se nos inculcan ideologías, etc.
Algunas características del cine, TV y video que llaman mi atención, son las siguientes: por su forma de verse, el cine nos permite adentrarnos en otro mundo, otras vidas y otras historias; la TV nos permite ver sin evadirnos de la realidad, en medio de la velocidad y la rutina; mientras que el video es una experiencia mística, ya no se ve solo con el ojo, sino con lamente, el espíritu y la conciencia. En general, la tríada cine-TV-video enriquecen las experiencias vitales y permiten fabular la existencia. Aunque la TV es el medio más potente por su accesibilidad en público o en privado y en cierta manera incluye parte del cine y del video.
Capítulo 2: El ambiente televisión. Para muchas personas la vida sin la TV sería aburrida, para otros es el peor mal que le ha venido al mundo; hay argumentos en uno y otro sentido, pero en ambos se acepta su gran influencia. Si dejamos de ver a la TV como un problema y la vemos como un dispositivo comunicativo que hay que comprender para explicarlo, podríamos darle su justo sentido.
La TV es un agente socializador, ya que después de dormir, trabajar o estudiar, ver TV es lo que más hace la gente, así que a través de ella se aprenden comportamientos, valores, actitudes y conductas, etc. Cubre los vacíos que dejan otras instituciones como la familia, la religión, la escuela o la tradición.
La TV también es un lugar para la política y para lo educativo. A través de ella se comunican gobiernos y ciudadanos, políticos y candidatos; se convierte en educativa a través del diseño de material didáctico y como escuela abierta.
La TV es una industria o negocio cuya prioridad es vender. El gancho para mantener atenta a la audiencia-clientela son los diversos programas de entretenimiento que tan bien conocemos y que son exitosos por la forma de contar las historias, mitos, leyendas y fábulas que nos presenta.
La TV es poder porque influye en las relaciones, conversaciones, actitudes y símbolos cotidianos. El poder lo ejercen los dueños, el gobierno, los industriales y los periodistas. A los ciudadanos solo nos queda el poder de decidir que ver, como ver y usar lo que vemos. La ética debería ser una práctica y un imperativo para quienes “hacen TV”, los ciudadanos y en especial los padres y maestros deberíamos tomar más en serio a esta caja negra en bien de nuestros hijos y alumnos.
Reflexión
Si bien es cierto que la TV tiene su encanto, debemos tener presente que la TV es un negocio y su programación es básicamente un pretexto para mantenernos frente a ella. No se trata de decir que es mala o buena, simplemente que es bueno o malo el uso desmedido y no selectivo que hagamos de su programación. La educación para los medios y en especial para la TV, puede cambiar nuestra relación con este dispositivo de comunicación a nuestro favor.
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