Tarea sesión #12: Breve reseña de lecturas:
Fuenzalida, Valerio.“Introducción”. En: Televisión Abierta y Audiencia en América Latina. (pp. 9-20). Editorial Norma, 2002.
Fuenzalida, Valerio. “Evolución de la relación entre educación y televisión”, “Las expectativas educativo-situacionales de la mujer ama de casa” y “Las expectativas educativas”. (Capítulos 1, 2 y 3),en: Expectativas educativas de las audiencias televisivas. Editorial Norma, 2005. (pp. 9-80).
A continuación se presenta una reseña de las lecturas: 1) Fuenzalida, Valerio. “Introducción”, en: Televisión Abierta y Audiencia en América Latina. (pp. 9-20). Editorial Norma, 2002. Y 2) Fuenzalida, Valerio. “Evolución de la relación entre educación y televisión”, “Las expectativas educativo-situacionales de la mujer ama de casa” y “Las formas de realización y las expectativas educativas”. (Capítulos 1, 2 y 3), en: Expectativas educativas de las audiencias televisivas. Editorial Norma, 2005. (pp. 9-80). Se intercalan comentarios y ejemplos concluyendo finalmente con una reflexión personal.
Desarrollo
Introducción. La investigación de las audiencias en TV puede verse desde tres grandes perspectivas de aproximación cuando menos: la de los cuentistas sociales, por el interés sociopolítico en la relación entre sociedad y medios masivos de comunicación; las otras dos provienen del interior de la industria televisiva misma, para reunir información acerca de las características de la audiencia para negociarla con los avisadores o para ver rating. En esta última perspectiva se identifica una relación triangular: audiencia-demandas sociales-empresa televisiva, cada una de las cuales se rige por leyes diferentes.
En el caso de la audiencia se rige por la ley de la gratificación. Por ejemplo: yo elijo que programas ver. Las demandas sociales se rigen por la ley del “deber ser”. Por ejemplo: yo decido que vea mi hijo de seis años y que no. Finalmente, la empresa televisiva ha debido tomar en cuenta a los actores anteriores y ofrecer una programación que sea aceptada por las mayorías ya que de eso depende su sobre vivencia como empresa.
Capítulo 1. Evolución de la relación entre educación y televisión. Una constante demanda social a la TV ha sido que apoye a la educación.
A finales de los 40s, se depositaron grandes expectativas en la TV abierta con relación a la educación escolar formal. Entre 1960 y 1975 creció la expectativa de lograr este apoyo en forma de tele clases formales, pero principalmente la falta de recursos termina siendo solo una recomendación al profesor. A finales de los 70s, la relación TV-educación fue evolucionando hacia la tele educación como “educación a distancia”. Hoy, una nueva fase es la educación con apoyo de Internet; mejor aún, la integración de la TV instructiva formal con Internet en línea. Un ejemplo es este curso y la maestría toda que tomamos.
Capítulo 2: Las expectativas educativo-situacionales de la mujer ama de casa. Entre las amas de casa, principalmente de clase media y baja, se identifican cuatro ciclos en su diaria actividad entre lunes y viernes: 1) La jornada más intensa inicia desde temprano y dura aproximadamente hasta las 14:00 horas, durante esta jornada trabaja en soledad, en su hogar, monitoreando el televisor. 2) Descanso postmeridiano. Más atención al TV que en la mañana, pero no total. 3) Trabajo y atención a hijos. Se prefieren programas que entretengan a los hijos. 4) Prime time. Programas en familia o bien de alta concentración. Horario para adultos. Las mujeres de estratos sociales altos prefieren la TV de entretenimiento, mientras que las amas de casa de niveles medio y bajo, la educativa debido a su menor oportunidad para salir a prepararse. Entre los programas que ofrece la TV tenemos los matinales y de servicios, las telenovelas y la exploración de la identidad femenina.
Capítulo 3: Las formas de realización y las expectativas educativas. El impacto negativo que causa la pobreza presentada en imágenes se evidencia aún entre quienes viven en esos niveles socioeconómicos, les deprime ver la fealdad de la pobreza. Con esto se confirma una vez más el peso emocional diferente de la palabra y la imagen. Por otra parte, al destacar el protagonismo social, el factor humano aparece más relevante. La ausencia del protagonismo televisivo, por ejemplo, de los campesinos, se percibe como una desvalorización ante si mismos y ante los demás. Existen cinco tipos de reportajes cada uno con diferente tratamiento formal del tema, de la presencia de la gente afectada, del rol que asume el comunicador, de los recursos narrativos y de las emociones involucradas en el relato; estos tipos de reportajes son: Informativo, de denuncia, antropológico, didáctico y agonal. Ese último es elaborado con la técnica formal de la estructura dramática.
Reflexión.
A través de estas lecturas se aprecia lo bien analizado de las audiencias televisivas y la consecuente producción de programas dando claridad en cuanto al por qué la TV tiene tanto éxito. A pesar de ello, los que queremos tener el control de lo que vemos y de lo que no, ¡lo tenemos!
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