martes, 16 de octubre de 2007

Reseñas de lecturas de la sesión #11

Tarea sesión #11: Breve reseña de lecturas:Pérez Tornero, José Manuel.
“Introducción” y “Las escuelas y la enseñanza en la sociedad de la información”. En: Comunicación y educación en la sociedad de la información. Paidós, 2000. (pp. 17-57).

Fecha: 16 de Octubre de 2007

“Introducción” y “Las escuelas y la enseñanza en la sociedad de la información”

A continuación se presenta una reseña de las lecturas: . “Introducción” y “Las escuelas y la enseñanza en la sociedad de la información”. Se intercalan comentarios y ejemplos concluyendo finalmente con una reflexión personal.
Desarrollo
Introducción.
Al pasar del siglo XX al XXI, también surge una reducción del contacto físico entre las personas, desarrollándose en cambio la comunicación mediática. Con este fenómeno, las instituciones, las personas y sus relaciones, las identidades y los grupos también tienden a transformarse; aunque solo el tiempo nos dirá las consecuencias de dichas transformaciones.
Durante el siglo XX, hubo etapas de desarrollo social que marcaron la vida cotidiana, la cultura, la educación y la economía. La mayor parte de la segunda mitad del siglo XX se vivió un salto de una cultura local a una “cultura de masas”, misma que marcó ideologías, relaciones sociales y hasta la educación.
La cultura de masas tenía similitudes y diferencias en el mundo capitalista y el comunista. Tenían en común: la creación de públicos grandes y dispersos; centralización de los medios de comunicación; el control y regulación de la creación cultural, etc. Pero desde el punto de vista de las libertades y de los principios de generación del imaginario social, sus desarrollos fueron muy diferentes. Mientras el comunismo fomentaba el privilegio de la colectividad sobre la individualidad, el capitalismo hacía lo opuesto. Proveniente de los E. U. el esquema cultural bautizado como “cultura de la victoria” inspirada entre otras historias, por la del hombre blanco que se impone a los indios, la del ejército norteamericano que triunfa sobre los nazis, etc. Poco a poco se fue desarrollando, producto de esta cultura de masas, otra cultura denominada la “cultura del yo”. Desafortunadamente, se ha extendido como una enfermedad que nos afecta a todos ese insano “yoyísmo” que nos lleva a ver con indiferencia lo que de malo le ocurre a otros, por ejemplo: países en guerra, condenas de muerte, secuestros, ejecuciones, torturas, asaltos, etc. y mientras no nos ocurra a nosotros lo vemos como algo lejano, como noticia para el desayuno o la hora del café, pero cuando nos ocurre a nosotros nos lastima que no le importe a otros.
El medio de masas por excelencia ha sido la TV, aunque ha ido modificándose; los programas y la programación han variado, actualmente el tele espectador tiene mayor margen de selección. Ya no es más un apéndice de la TV todopoderosa y centralizada, sino un tele espectador que empieza a operar a su gusto la instrumentalización personal de la TV. Afortunadamente, empezamos a tener “el control en nuestras manos”.
En general, la cultura de masas representa el triunfo de la comercialización sobre otros aspectos de la vida. Significa la búsqueda del máximo beneficio, aprovechando al máximo las posibilidades de la producción en serie. En la cual, la mayoría de seres humanos participamos como mano de obra barata y sustituíble.
En los últimos años del siglo XX, TV más Internet, llegaron a generar el fenómeno de la multimediatización, la cual es fruto de la integración del sistema clásico de medios con las telecomunicaciones de la informática, generando lo que hoy en día ha dado en llamarse “sociedad-red”.
Es de esperar que la TV del futuro, con apoyo de las tecnologías actuales, se convierta en un dispositivo de consumo individual de medios, donde el sujeto decida su propia programación aprovechando las nuevas características del escenario televisivo futuro.
Las consecuencias para el sistema educativo-cultural son de esperar, de hecho algunas de éstas ya se están dando: de la centralización a la dispersión en cuanto a la difusión y control de la información y la educación; de la rigidez a la flexibilidad de programas educativos; de modelos difusionistas a modelos interaccionistas y constructivistas; de estandarización a personalización de productos e itinerarios educativos; etc.
Reflexión
Los medios de comunicación, las NTICs y en especial la TV nos han “sometido” a sus programas y programaciones, nos han “pintado el mundo” a su antojo, pero finalmente con sus propios dispositivos se acerca cada vez más la posibilidad de revelarnos y tomar de ellos lo que nos interese realmente.
Las escuelas y la enseñanza en la sociedad de la información.
El fin del siglo XX situó a las escuelas y a la enseñanza en general en medio de una gran explosión de la comunicación audiovisual, pero también delante de un nuevo escenario social. En conjunto, en medio de un brusco y profundo cambio de circunstancias.
Sin embargo, la renovación tecnológica en la educación es pobre y lenta en países desarrollados y muy escasa en los países no desarrollados. En contraparte, si la escuela cierra sus puertas a la incorporación de nuevas tecnologías, éstas entran por la ventana dado que la mayoría de los estudiantes viven en un entorno cada vez más determinado por estas tecnologías. Esto es muy cierto, ya que si bien en la escuela donde trabajo “se presume” de tecnologías en el aula, la realidad es que no hay un equipo realmente completo para transmitir siquiera una película, mucho menos para contar con Internet en el aula, aún en casos en que el docente lleve su lap top con tarjeta para Internet inalámbrico debido a que constantemente falla la conexión.
Durante siglos las escuelas e instituciones de enseñanza fueron lugares que gozaban de hegemonía y donde se enseñaba primordialmente la lectura y la escritura. El modelo de escuela que hoy conocemos es prácticamente el fundado en Mesopotamia (3100 aC), luego Platón y Aristóteles fundaron un sistema de educación centrado en una metodología racionalista y en una lógica deductiva, que predominó los siguientes dos milenios. Luego con la revolución industrial, con madres y padres cubriendo agotadoras jornadas laborales se extendió el papel de la educación y el papel de la escuela. Con la aparición de la imprenta y del telégrafo, da lugar a la prensa y al periodismo, surge la radio, el cine la TV, la telemática hasta Internet con lo cual surgen nuevos paradigmas educativos conocidos porque los estamos viviendo y participando mal que bien de ellos.
Con la aparición de la sociedad de la información, el conocimiento ya no es exclusivo dentro de los muros de la escuela, sino que se diversifica en sus fuentes. La escuela tradicional pierde su control casi monopólico en la tarea de educar. En pocas palabras: la escuela ha perdido el poder que le había conferido el sistema social tradicional y esto se debe a que parece estar fuera del contexto de los cambios sociales que la rodean.
La escuela vive crisis en los curricula escolares, en el lenguaje, en los recursos técnicos, en el modelo de valores y del sistema de socialidad, asimismo, crisis de gestión.
Como respuesta ante los cambios en la escuela tenemos el “reformismo optimista” y el “reformismo pesimista”. También tenemos el “tradicionalismo pesimista” que consideran como una pérdida irreparable el desplazamiento de los sistemas educativos tradicionales. Aún hay más con los “antirreformistas apocalípticos” que consideran como una invasión programada del sistema capitalista para ocupar y regir los espacios educativos.
Hoy en día, entre los retos de la educación que se presentan casi universalmente en forma de: apertura sistemática de las escuelas a nuevas fuentes de saber, la conversión de las escuelas en espacios de exploración; de descubrimiento y de invención; la participación de la comunidad en la educación; la aceptación de la necesidad de potenciar el tipo de alfabetización propio de la sociedad de la información; la renovación tecnológica de la escuela; la redefinición del rol de profesores, así como del Estado en la educación; la aceptación del principio de la educación a lo largo de la vida ; y la implicación de las escuelas en el mundo práctico. Según desde el punto de vista que se mire, pudiera parecer que la escuela se ha quedado atrás en la tarea de enseñar, pero revisando minuciosamente sus cambios, es de valorar que los ha habido y serios, en su lucha por mantener su primacía en cuanto al papel educativo.
La enseñanza y la educación se tienen que transformar tanto en lo intelectual como en lo práctico. Desde su filosofía, principios y lenguaje con los que trabaja, hasta sus instrumentos, infraestructura, reglas y normas. Ahora que, la pregunta que queda en el aire es: ¿cómo hacer compatible un sistema de transformación educativa de la sociedad dentro de un sistema económico dominado por el productivismo y el mercantilismo a escala global?
Reflexión
Así como los seres humanos hemos tenido la inspiración, la capacidad y hasta el atrevimiento de llegar hasta donde hemos llegado con el desarrollo de NTICs, sin duda seremos capaces también de responder con acciones adecuadas a la compatibilidad que se requiere y que aparentemente no se le ve salida.

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